Your privacy on eXp
We use cookies to run this site and, with your consent, to measure how it is used so we can improve it. Accept, or customize your choice per category. Cookie Policy

Una señal positiva comienza a tomar forma para quienes están evaluando comprar una vivienda nueva. El Gobierno impulsará un proyecto de ley destinado a ampliar el actual subsidio a la tasa hipotecaria, elevando el valor máximo de las propiedades beneficiadas desde las actuales 4.000 UF hasta las 6.000 UF.
De acuerdo con la información publicada, la propuesta considera aumentar de 50 mil a 80 mil el número total de subsidios disponibles. Es decir, se incorporarían 30 mil nuevos beneficios al programa.
La iniciativa también contempla extender su vigencia por 12 meses, hasta el 31 de mayo de 2028, manteniendo la garantía estatal Fogape asociada a estos créditos.
La ampliación del límite hasta las 6.000 UF podría abrir el beneficio a un segmento de viviendas que, hasta ahora, quedaba fuera del programa. Esto es especialmente relevante para familias y compradores que buscan propiedades nuevas en comunas donde los precios superan con facilidad las 4.000 UF.
El subsidio a la tasa hipotecaria busca reducir el costo financiero de los créditos destinados a la compra de una primera vivienda nueva. En términos prácticos, permite acceder a una tasa más conveniente y, dependiendo de las condiciones del crédito, disminuir el dividendo mensual.
La medida todavía debe transformarse en un proyecto de ley y avanzar en su respectiva tramitación. Por lo tanto, sus condiciones no se encuentran vigentes de manera automática. Sin embargo, el anuncio representa una señal importante para el mercado inmobiliario y para quienes llevan meses esperando mejores condiciones para tomar una decisión de compra.
El sector inmobiliario mantiene un volumen elevado de viviendas nuevas disponibles. Según las cifras mencionadas en la publicación, durante el primer trimestre de 2026 el stock nacional bordeaba las 104 mil unidades.
Dentro de ese inventario, cerca de 19 mil viviendas se encontrarían en el rango de precios de entre 4.000 y 6.000 UF. Precisamente ese grupo sería incorporado al programa en caso de aprobarse la ampliación.
Con el nuevo límite, el subsidio podría alcanzar a cerca del 90% de la oferta de viviendas nuevas disponible en el país. Esto entregaría mayores opciones a los compradores y permitiría que proyectos actualmente terminados o en etapa de comercialización encuentren una demanda más activa.
En la Región Metropolitana, por ejemplo, el stock de viviendas nuevas habría disminuido un 4,4% anual durante el segundo trimestre, llegando a 53.336 unidades. Los precios también registraron una baja anual de 4,9% al cierre de junio, según los antecedentes incluidos en la información.
El propósito de la iniciativa no se limita a facilitar la compra de viviendas. Al reducirse el inventario disponible, las empresas inmobiliarias podrían iniciar nuevos proyectos y reactivar obras que se encuentran postergadas.
Ese movimiento tendría un efecto directo sobre el empleo. La construcción reúne actualmente a cerca de 711 mil trabajadores y el sector estima que una reactivación más profunda podría generar alrededor de 180 mil nuevos puestos de trabajo.
Se trata, entonces, de una propuesta con un doble objetivo: mejorar las condiciones de acceso a la vivienda y entregar un nuevo impulso a una actividad económica que ha enfrentado tasas elevadas, menores ventas y una reducción importante en el inicio de nuevos proyectos.
Comentario de Daniel García Home
“Esta es una buena noticia para quienes están buscando una propiedad nueva y sienten que las actuales condiciones de financiamiento todavía son una barrera. Ampliar el beneficio hasta las 6.000 UF permitiría mirar viviendas que hoy se encuentran fuera del subsidio y aumentaría considerablemente las alternativas disponibles.
De todas maneras, es importante recordar que estamos frente a una propuesta que debe ser presentada y aprobada. Mi recomendación es comenzar desde ahora a ordenar los antecedentes financieros, revisar la capacidad de endeudamiento y solicitar una evaluación bancaria. Cuando aparezcan mejores oportunidades, estar preparado puede marcar una diferencia importante.
Una tasa más conveniente ayuda, claro que sí, pero la decisión debe considerar también el valor de la propiedad, el dividendo final, los gastos asociados y la proyección del sector donde se está comprando. La vivienda correcta no es solamente la que califica para un beneficio; es la que realmente se ajusta al proyecto de vida y al presupuesto de cada familia”.